El cambio climático ha tenido un impacto devastador en la biodiversidad de México, con la extinción de numerosas especies en todo el país.
Según la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Biodiversidad Biológica y Servicios Ecosistémicos (IPBES), factores como el cambio de uso de suelo, causado principalmente por actividades humanas como la agricultura y la ganadería, contribuyen significativamente a la pérdida de especies.
La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) informa que aproximadamente 50 especies han desaparecido en México, mientras que muchas otras están en peligro de extinción.
Entre ellas se encuentran el jaguar, el ajolote, la tortuga caguama, el quetzal y la vaquita marina. Además, especies como el carpintero imperial, el caracara de Guadalupe y la foca monje del Caribe han sido declaradas extintas debido a la actividad humana.
